La evolución y proyección de las frutas orgánicas en Chile

El proyecto que convertiría a Chile en una potencia agroalimentaria
21 agosto, 2018

La evolución y proyección de las frutas orgánicas en Chile

 

Sin lugar a dudas estamos frente a una línea de negocio que cada día toma más fuerza: el aumento en las exportaciones, en la superficie plantada, la diversificación de productos o la equivalencia de norma con la UE así lo demuestran. El camino para llegar a este punto no ha sido fácil y falta mucho por recorrer aún.

 

Por:  Constanza Henríquez

 

 

Frutícola Olmué se dedica a los cultivos y a la producción de orgánicos desde el año 1994, cuando Max Hassler, fundador y accionista de esta empresa comenzó a congelar frambuesas y moras cultivadas de forma orgánica en una planta en Curicó. Luego unos años más tarde adquirieron lo que hoy es la planta de Frutícola Olmue en Chillán.

 

Él junto a otros emprendedores comenzaron a incentivar y a financiar a otros agricultores para que incursionaran en el cultivo orgánico. Años más tarde se incluyó el arándano, frutilla y espárrago en los productos que la empresa congela y exporta actualmente a más de 35 países.

 

José Miguel Cruz, gerente comercial de la frutícola, explica que “en términos de crecimiento tenemos data de los últimos 10 años, donde hasta el año 2017 se creció en torno al 10% anual, pero este año hemos logrado hacer un programa de más de un 100% superior a lo que hicimos la temporada 2016 – 2017”.

 

En Frutícola Olmué procesan frambuesas, frutillas, mora cultivada, arándano y espárrago. Todo lo comercializan en congelados en formato bulk de 10 kilos o en formato retail de 500 gramos o más. “La frambuesa orgánica es la más relevante, que llega al 60% de nuestro programa. Luego le sigue la frutilla con un 18%, la mora cultivada y el arándano con el 10% cada uno y cerramos con el 2% en espárrago”, cuenta Cruz.

 

Otro caso es el de José Antonio Orueta,  gerente de producción de Agrícola Zuria que es una empresa familiar que a diferencia de Olmué, lleva pocos  años en  la producción de cultivos orgánicos y que tiene trazado en el futuro seguir abriéndose camino en este rubro.

Han incursionado en el cultivo de frutas frescas como: kiwis, manzanas, peras, arándonos y uva de vino. Sin embargo, esta última la dejaron de ser orgánica esta temporada, “ya que nunca conseguimos mejores resultados en el producto terminado del vino orgánico versus el convencional” explica Orueta. A pesar de esto, han ido creciendo en los demás cultivos. Hasta este año solamente trabajaban como orgánicos cuatro hectáreas de kiwi pero ya para la próxima temporada estiman llegar a 42. En lo relativo a los arándanos están en una etapa de transición y actualmente están en pleno proceso de plantación de 62 hectáreas, mientras que ya tienen 20 hectáreas de manzanas y 10 de  peras respectivamente.

“Lo que nos motivó a entrar en este negocio del orgánico fue inicialmente diversificar los productos que ofrecíamos al mercado y pensamos que una variedad hecha orgánica se transforma en una variedad totalmente distinta. No fue por una mirada comercial pensando que íbamos poder obtener mayores retornos por ser orgánicos. Simplemente quisimos diversificar y ofrecer algo diferente”, relata José Antonio Orueta.

LO ORGÁNICO TOMA LA DELANTERA

Lo que sucede con la Agrícola Zuria y la Frutícola Olmué es un claro reflejo de lo que ocurre a nivel país y mundial en torno a este tema.  Según la revista Del Campo de El Mercurio el Instituto de Investigación en Agricultura Orgánica (Fibl) asegura que a nivel global el número de productores orgánicos aumentó 12,8% respecto al año anterior y que la superficie creció 15% en un año llegando a 57,8 millones de hectáreas. Mientras que los mercados más importantes según el organismo son Alemania, Francia y China.

CHILE NO SE QUEDA ATRÁS

Para el presidente de la Asociación de Exportadores de Frutas de Chile AG (ASOEX), Ronald Bown: “La categoría orgánica va en crecimiento, principalmente por la alta demanda en países como Estados Unidos y Europa”. A esto agrega, “en Chile el 90% de la fruta fresca que se produce como orgánica se exporta y el mundo reconoce la calidad de ésta. En términos de valor, este tipo de productos exhibe precios entre 10% y 30% mayores que la fruta convencional, convirtiéndose en una oportunidad para el sector”.

Según cifras entregadas por ASOEX durante la temporada 2016-2017 Chile exportó al mundo 20.381 toneladas de frutas orgánicas frescas, lo cual muestra un incremento de más de 120%  respecto a los envíos de 2015-2016, correspondientes a 8.954 toneladas.

De las 20.381 toneladas de frutas orgánicas exportadas en el ejercicio 2016-2017, el 75,1% tiene como destino el mercado de Estados Unidos, seguido por Europa con 23,4%, Canadá 1,1%, y Asia con 0,3%.

Así lo reafirma el gerente comercial de Frutícola Olmué, “desde los inicios, el mercado más importante para nosotros y para la industria en general ha sido Norteamérica, que llega al 85% de nuestra exportación de productos congelados en el último año” y agrega “además de USA y Canadá han aparecido mercados nuevos para nosotros en los últimos cinco años, como Australia y Nueva Zelanda que hoy tienen el 8% de nuestras exportaciones. El 7% restante se exporta a Europa, que es un mercado en donde tenemos presencia hace más tiempo si lo comparamos con Oceanía, pero con un crecimiento bastante más lento”.

Así también, ASOEX informa que en cuanto a especies, las principales son: las manzanas que representan el 64,7% de los envíos; seguidas por arándanos con el 24,9%;  limones 5%; kiwis 4,3%; la uva de mesa 0,4% y las naranjas con 0,2%.

En nuestro país,  si comparamos con datos del 2014 entregados por el SAG, la superficie orgánica certificada subió un 66% llegando a 130 mil hectáreas.

Ronald Bown cuenta que recientemente, y en conjunto con ProChile, este año participaron por primera vez en la feria de productos orgánicos más importantes a nivel mundial llamada BIOFACH que se realizó en febrero en Alemania. “En esa oportunidad potenciamos principalmente los arándonos, ya que  el Comité de Arándanos de Chile, desde la temporada pasada comenzó a registrar especialmente este tipo de exportaciones, visualizando esta categoría en su Crop Report,  lo que puede ser un elemento diferenciador importante para las exportaciones chilenas de esta fruta”.

ACUERDO DE EQUIVALENCIA CON LA UE

El presidente de ASOEX Ronald Bown es enfático y claro en decir que “el  acuerdo sobre equivalencia en orgánicos con la Unión Europea, que está vigente desde el 01 de enero de este año, y que permitiría que  los productos chilenos orgánicos puedan usar sello orgánico de la Unión Europea,  sin dudas abre grandes perspectivas para el sector frutícola orgánico de Chile . Sobre todo porque Europa es un gran consumidor de orgánicos, y el segundo mercado de destino de las frutas chilenas en esta categoría”.

Cabe mencionar que este acuerdo no lo tiene ningún otro país fuera de la Unión Europea y permite que un producto orgánico chileno, certificado con la norma nacional, se venda en Europa sin controles adicionales. El ente encargado de hacer este tipo de acuerdos y de fiscalizar la producción orgánica en Chile es el Servicio Agrícola Ganadero.

La Ley 20.089 regula el Sistema Nacional de Certificación de Productos Orgánicos Agrícolas, dentro de la cual se estipula que todo producto denominado orgánico, biológico o ecológico debe estar debidamente certificado por una entidad inscrita en el Registro del Sistema Nacional de Certificación Orgánica. Actualmente las principales entidades certificadoras es nuestra zona son Ecocert Chile S.A y Bioaudita Ltda.

PROCESO PRODUCTIVO COMPLEJO

Hay que enfatizar que la Ley mencionada anteriormente define a la agricultura orgánica como un sistema integral de producción silvoagropecuaria basado en prácticas de manejo ecológicas, cuyo objetivo principal es alcanzar una productividad sostenida sobre la base de la conservación y/o recuperación de los recursos naturales. Ante esta definición, hay que utilizar una serie de insumos orgánicos en la producción que no son los que usan habitualmente para poder cumplir con la esencia y naturaleza de este tipo de cultivo.

En agrícola Zuria cuentan que respecto al proceso productivo todo comienza con una etapa de transición que dura tres años y que debe ser certificado por un organismo facultado para esto como los que se mencionaban anteriormente. “En nuestro caso, es Ecocert. Ellos velan para que se cumplan las normas orgánicas durante tres años y recién ahí te dan tu certificado como productor de orgánico. Lo que se hace durante esos tres años es exactamente lo mismo que se hará en el resto del periodo que viva ese cultivo, me refiero a prácticas que involucren solamente el uso de productos autorizados o certificados por esta misma empresa o por otra. Es indispensable conocer cada uno de los productos que ellos mismos publican en una lista. Si no existen en esa lista significan  que no tienen certificación y no pueden ser utilizados”.

Ahora bien ¿Cuáles los productos que se puede usar? ¿Qué características tienen? Esos insumos tienen la peculiaridad que deben ser de carácter natural, creados a base de hongos, bacterias y otros  microorganismos de beneficios nativos para el uso de la agricultura orgánica y también convencional.  Lo importante es que son insumos agrícolas desarrollados a base de microrganismos vegetales o fermentados sin síntesis química y que deben estar inscritos en el SAG.

Orueta es claro en decir que “el proceso productivo consiste en ir intentando manejar durante todo el año el cultivo tanto en su nutrición y en el manejo de enfermedades con las herramientas que el sistema te permite, que a veces son mezquinas. En general hay protocolos que permiten trabajar todas las especies orgánicamente y con resultados muy buenos. Por eso es importante poner el cultivo en la zona adecuada, para no tener que lidiar con pestes”.

A su juicio, lo más complicado es que está prohibido el uso de fertilizantes, desde el nitrógeno hacia arriba. “Entonces hay que buscar fuentes orgánicas y las únicas fuentes orgánicas son guano de animales sueltos por ejemplo, lo que hace prácticamente imposible utilizarlo. En nuestro caso usamos algunos cultivos que puedan propiciar nitrógeno, además hemos probado con avena. Lo más difícil es tener plantas vigorosas, estables en el tiempo y con pocos elementos de fertilización”.

Ronald Bown comparte este punto de vista: “Se requiere fortalecer al SAG para poder llevar un control de plagas y otras enfermedades que pueden afectar la condición de orgánico de un huerto o la exportación de su producción”.

LO MALO

Para el gerente comercial de Frutícola Olmué José Miguel Cruz, una de las desventajas que enfrentan los productores es que cada país tiene su propia legislación y los productores deben certificarse para cada uno si es que se requiere exportar a esos mercados.  Esto toma tiempo y a veces es engorrosa toda la tramitación de los certificados.

“Este año se avanzó bastante con el acuerdo de equivalencia de normas con la Unión Europea, lo cual va a simplificar la tramitación de la certificación orgánica para ese mercado, pero todavía queda mucho por hacer en esa línea con el mercado norteamericano, que es el principal en términos de volumen para la industria de congelados”, afirma.

 

Además a su parecer, “hay que incentivar la creación de un gremio que organice a los productores de fruta orgánica. Este gremio existía y dejó de funcionar hace un par de años atrás por falta de recursos. Sin gremio la tarea se hace más difícil y quedan los productores sin apoyo a nivel global”.

 

RECUADRO

¿Qué son y cómo se producen los insumos orgánicos?

El CEO y presidente de Bio Insumo Nativa Spa, Paulo Escobar explica que los insumos orgánicos son productos de origen natural derivados de plantas, microrganismos, minerales naturales, virus, entre otros, que no contienen ningún componente que haya sido modificado por el hombre a través de un proceso de síntesis artificial. Dentro de sus principales características están que no tienen riesgo para el medio ambiente y los seres humanos y que están acreditados por organismos especializados.

Para él, “los insumos orgánicos forman parte de un ecosistema de producción donde son un componente más y su importancia radica en que han podido desarrollar una importante batería de productos de alta tecnología y efectividad que permite llegar a buen término con la calidad y el rendimiento que requiere un cultivo de producción orgánica o biológica, disminuyendo las pérdidas de rendimiento y rentabilidad”.

Algunos insumos orgánicos son:

  • Compost: Pilar fundamental de la producción orgánica ya que aporte nutrientes y microbiología para el suelo.
  • Guano rojo: Es un aporte para la fertilización fosforada.
  • Bacilus Turingencis (BT): Se utiliza para el control de insectos.
  • Trichodermas: Se usa para el control de enfermedades a nivel de suelo como Fusarium, Fhithothtora. Dependiendo de la formulación algunos tienen efecto en Botritis.
  • Ácidos cítricos: Utilizado para el control de oidi y botritis, entre otros.

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