Pronósticos meteorológicos pesimistas y disminución de las reservas de nieve:


Canalistas prevén el peor escenario hídrico de los últimos 11 años

Conversamos con el Bioclimatólogo y profesor de la Universidad de Chile, Fernando Santibáñez, quien a corto plazo pronostica un debilitado fenómeno de El Niño, lo que provocaría la continuidad de la sequía en la zona centro-sur del país.

Existe consensuada preocupación entre los los presidentes de las Juntas de Vigilancia de Canalistas del Aconcagua, Cachapoal, Tinguiririca, Maule y Ñuble, quienes se mostraron muy inquietos por la situación que se prevé.

Por Magdalena Hojas H.
El agua es un tema de constante preocupación para todas las personas ligadas al mundo agrícola, pero que este año los mantiene especialmente alerta, ya que la escasez del recurso hídrico es una realidad que deberán enfrentar las diversas asociaciones de canalistas durante este año. En Coagra investigamos cuáles son los pronósticos meteorológicos para este 2019 y sus implicancias en la situación hidrológica de las principales cuencas de la zona centro - sur del país.
Las proyecciones de los flujos de agua de los canales son de vital importancia para el agro y dependen de diversos factores. Sin embargo, las tres variables principales para determinar si los caudales serán o no suficientes para abastecer la demanda agrícola son las lluvias, la acumulación de aguas nieve y las reservas hídricas que tenga cada cuenca, y hasta ahora, todos éstos factores se muestran muy poco prometedores.

Según el informe del mes de marzo emitido por la Dirección General de Aguas (DGA), respecto al año pasado, “la mayor parte de los ríos están por debajo de sus promedios históricos con excepción de los ríos Cautín y Biobío. Un caso especial se manifiesta en los ríos Cachapoal, Tinguiririca y Maule que están por debajo de su mínimo histórico”. Todo esto se ve reflejado en los siguientes gráficos:

El Niño Débil nos dejará poca lluvia y altas temperaturas

Temperaturas más altas de las esperadas y menos lluvias de las necesarias, son dos de las peores consecuencias que nos trae el fenómeno de El Niño débil, que ya se ha instalado en las aguas del pacífico. Por lo tanto, desde la variable meteorológica, el panorama de la capacidad hídrica de los canales para este 2019 no es el mejor. Como explicó el profesor y director del Centro Agrimed de la Universidad de Chile, Fernando Santibáñez, “hay un cambio en lo que estábamos esperando para este otoño, las lluvias llegarán debilitadas y muy desplazadas hacia el extremo austral. Las proyecciones apuntan más bien a la continuidad de la sequía”. Y si bien se puede producir un cambio en la actividad anticiclónica, que podría revertir esta situación, los pronósticos anticipan que, “por ahora se ve un mayo y junio bastante secos”, señaló Santibáñez.

Por otra parte, como todos lo hemos podido comprobar, las altas temperaturas registradas están lejos de ser otoñales, así como también las casi nulas precipitaciones registradas. Todo esto es negativo, ya que, según el académico, “los modelos de la atmósfera están dando más probabilidad a que esta situación se mantenga al menos hasta mediados del invierno, lo que podría conducir a una prolongación de la sequía que hemos venido experimentando”. Lo cual concuerda con las proyecciones realizadas por la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), que estima que para el trimestre abril - mayo - junio predominen las condiciones normales a secas en todo el territorio nacional.

Pronóstico de niveles de nieve


Para determinar cómo se comportan los caudales de los canales, otra de las variables más relevantes es la acumulación de aguas nieve en la alta cordillera. A pesar de que la Dirección General de Aguas (DGA) aún no tiene disponible el informe que proyecta la acumulación de niveles de nieve esperados para la próxima temporada, el Dr. Fernando Santibáñez explica que este año “las isotermas podrían tender a estar algo más altas, lo que no favorece la acumulación de nieve”.

De acuerdo a un estudio realizado el año 2018 por el Nansen Environmental and Remote Sensing Center (NERSC) de Noruega, los niveles de precipitación de nieve en Chile han cambiado drásticamente en las últimas 4 décadas. En promedio, ha habido una disminución del orden del 3% por década desde finales de los '70, lo que significa más de 10 cm de disminución nival en 35 años. De esta manera, la extensión de la cobertura de nieve ha mermado en 13%, mientras que su duración ha decaído en promedio 43 días en las últimas dos décadas, señales que preocupan debido a que el 85% del agua de los ríos proviene de la nieve derretida en años secos.

Realidades y medidas de los Canalistas


Cada canal es un mundo y son múltiples los factores que influyen en su manejo del agua. Frente al difícil año que se aproxima desde el punto de vista meteorológico, y de la posible falta de nieve acumulada, conversamos con los presidentes de las Juntas de Vigilancia de Canalistas de Aconcagua, Cachapoal, Tinguiririca, Maule y Ñuble, quienes de manera generalizada se mostraron muy preocupados por el negativo pronóstico que se avecina, ya que con éste serían 11 años de sequía en la zona, lo que generaría un escenario cada vez más difícil.

Carlos Diez, representante del Maule, comenta que es una situación “muy complicada porque el 80% del riego de nuestra zona es con agua proveniente de las lluvias y deshielo”. Por su parte, Margarita Letelier, de la cuenca del Ñuble, asegura “Es muy fuerte lo que estamos viviendo porque la sequía actual de Chile es mental, ya que se despilfarran miles de litros de agua que se van al mar. La única solución es la construcción de embalses en todos los ríos de este país”. Como explicó Margarita Letelier, “es muy grave lo que está pasando y por ahora sólo vemos parches y ninguna solución a largo plazo para la falta de agua”.
Finalmente, desde la Junta de Vigilancia de los Canalistas del Tinguiririca, Miguel Ángel Guzmán agrega “estamos siendo testigos de un récord en temperaturas; en verano tenemos el récord de temperaturas más altas de lo normal, y en invierno, más bajas, lo que tiene implicancias directas en nuestro rubro”.

Desde el punto de vista de las consecuencias que El Niño débil traería, con bajos niveles de agua en los canales durante la primavera -lo que se traduce en menor disponibilidad hídrica-, la capacidad de riego de los huertos sería menor. Al igual que los demás presidentes de las Juntas de Vigilancia, Robert Hilliard, representante de Cachapoal, afirma “suponiendo esta condición, los huertos agrícolas se verán afectados con árboles más chicos y estresados en otoño, por ende, la fruta será de menor calibre y calidad”.

Medidas de los canalistas para hacer frente al difícil pronóstico:


El Niño 2019 v/s El Niño 2015


De acuerdo a la información entregada por la DGA, el año 2015 se desarrolló uno de los fenómenos de El Niño más intensos de los últimos 50 años, con anomalías de temperaturas del Pacífico ecuatorial que superaron los +2.5° C, siendo bautizado como “El Niño Godzilla”.
Dichas temperaturas fueron mayores a las que se observan en el actual Niño, por lo que se espera que las características que vemos hoy día no se intensifiquen mayormente. De todas maneras, se debe considerar que los modelos utilizados a nivel internacional no tienen muy buena habilidad en esta época del año. De hecho, no fueron capaces de predecir El Niño Godzilla del 2015 con más de 3 meses de antelación.

Pronósticos meteorológicos pesimistas y disminución de las reservas de nieve:


Canalistas prevén el peor escenario hídrico de los últimos 11 años

Conversamos con el Bioclimatólogo y profesor de la Universidad de Chile, Fernando Santibáñez, quien a corto plazo pronostica un debilitado fenómeno de El Niño, lo que provocaría la continuidad de la sequía en la zona centro-sur del país.

Existe consensuada preocupación entre los los presidentes de las Juntas de Vigilancia de Canalistas del Aconcagua, Cachapoal, Tinguiririca, Maule y Ñuble, quienes se mostraron muy inquietos por la situación que se prevé.

Por Magdalena Hojas H.
El agua es un tema de constante preocupación para todas las personas ligadas al mundo agrícola, pero que este año los mantiene especialmente alerta, ya que la escasez del recurso hídrico es una realidad que deberán enfrentar las diversas asociaciones de canalistas durante este año. En Coagra investigamos cuáles son los pronósticos meteorológicos para este 2019 y sus implicancias en la situación hidrológica de las principales cuencas de la zona centro - sur del país.
Las proyecciones de los flujos de agua de los canales son de vital importancia para el agro y dependen de diversos factores. Sin embargo, las tres variables principales para determinar si los caudales serán o no suficientes para abastecer la demanda agrícola son las lluvias, la acumulación de aguas nieve y las reservas hídricas que tenga cada cuenca, y hasta ahora, todos éstos factores se muestran muy poco prometedores.

Según el informe del mes de marzo emitido por la Dirección General de Aguas (DGA), respecto al año pasado, “la mayor parte de los ríos están por debajo de sus promedios históricos con excepción de los ríos Cautín y Biobío. Un caso especial se manifiesta en los ríos Cachapoal, Tinguiririca y Maule que están por debajo de su mínimo histórico”. Todo esto se ve reflejado en los siguientes gráficos:

El Niño Débil nos dejará poca lluvia y altas temperaturas

Temperaturas más altas de las esperadas y menos lluvias de las necesarias, son dos de las peores consecuencias que nos trae el fenómeno de El Niño débil, que ya se ha instalado en las aguas del pacífico. Por lo tanto, desde la variable meteorológica, el panorama de la capacidad hídrica de los canales para este 2019 no es el mejor. Como explicó el profesor y director del Centro Agrimed de la Universidad de Chile, Fernando Santibáñez, “hay un cambio en lo que estábamos esperando para este otoño, las lluvias llegarán debilitadas y muy desplazadas hacia el extremo austral. Las proyecciones apuntan más bien a la continuidad de la sequía”. Y si bien se puede producir un cambio en la actividad anticiclónica, que podría revertir esta situación, los pronósticos anticipan que, “por ahora se ve un mayo y junio bastante secos”, señaló Santibáñez.

Por otra parte, como todos lo hemos podido comprobar, las altas temperaturas registradas están lejos de ser otoñales, así como también las casi nulas precipitaciones registradas. Todo esto es negativo, ya que, según el académico, “los modelos de la atmósfera están dando más probabilidad a que esta situación se mantenga al menos hasta mediados del invierno, lo que podría conducir a una prolongación de la sequía que hemos venido experimentando”. Lo cual concuerda con las proyecciones realizadas por la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), que estima que para el trimestre abril - mayo - junio predominen las condiciones normales a secas en todo el territorio nacional.

Pronóstico de niveles de nieve


Para determinar cómo se comportan los caudales de los canales, otra de las variables más relevantes es la acumulación de aguas nieve en la alta cordillera. A pesar de que la Dirección General de Aguas (DGA) aún no tiene disponible el informe que proyecta la acumulación de niveles de nieve esperados para la próxima temporada, el Dr. Fernando Santibáñez explica que este año “las isotermas podrían tender a estar algo más altas, lo que no favorece la acumulación de nieve”.

De acuerdo a un estudio realizado el año 2018 por el Nansen Environmental and Remote Sensing Center (NERSC) de Noruega, los niveles de precipitación de nieve en Chile han cambiado drásticamente en las últimas 4 décadas. En promedio, ha habido una disminución del orden del 3% por década desde finales de los '70, lo que significa más de 10 cm de disminución nival en 35 años. De esta manera, la extensión de la cobertura de nieve ha mermado en 13%, mientras que su duración ha decaído en promedio 43 días en las últimas dos décadas, señales que preocupan debido a que el 85% del agua de los ríos proviene de la nieve derretida en años secos.

Realidades y medidas de los Canalistas


Cada canal es un mundo y son múltiples los factores que influyen en su manejo del agua. Frente al difícil año que se aproxima desde el punto de vista meteorológico, y de la posible falta de nieve acumulada, conversamos con los presidentes de las Juntas de Vigilancia de Canalistas de Aconcagua, Cachapoal, Tinguiririca, Maule y Ñuble, quienes de manera generalizada se mostraron muy preocupados por el negativo pronóstico que se avecina, ya que con éste serían 11 años de sequía en la zona, lo que generaría un escenario cada vez más difícil.

Carlos Diez, representante del Maule, comenta que es una situación “muy complicada porque el 80% del riego de nuestra zona es con agua proveniente de las lluvias y deshielo”. Por su parte, Margarita Letelier, de la cuenca del Ñuble, asegura “Es muy fuerte lo que estamos viviendo porque la sequía actual de Chile es mental, ya que se despilfarran miles de litros de agua que se van al mar. La única solución es la construcción de embalses en todos los ríos de este país”. Como explicó Margarita Letelier, “es muy grave lo que está pasando y por ahora sólo vemos parches y ninguna solución a largo plazo para la falta de agua”.
Finalmente, desde la Junta de Vigilancia de los Canalistas del Tinguiririca, Miguel Ángel Guzmán agrega “estamos siendo testigos de un récord en temperaturas; en verano tenemos el récord de temperaturas más altas de lo normal, y en invierno, más bajas, lo que tiene implicancias directas en nuestro rubro”.

Desde el punto de vista de las consecuencias que El Niño débil traería, con bajos niveles de agua en los canales durante la primavera -lo que se traduce en menor disponibilidad hídrica-, la capacidad de riego de los huertos sería menor. Al igual que los demás presidentes de las Juntas de Vigilancia, Robert Hilliard, representante de Cachapoal, afirma “suponiendo esta condición, los huertos agrícolas se verán afectados con árboles más chicos y estresados en otoño, por ende, la fruta será de menor calibre y calidad”.

Medidas de los canalistas para hacer frente al difícil pronóstico:


El Niño 2019 v/s El Niño 2015


De acuerdo a la información entregada por la DGA, el año 2015 se desarrolló uno de los fenómenos de El Niño más intensos de los últimos 50 años, con anomalías de temperaturas del Pacífico ecuatorial que superaron los +2.5° C, siendo bautizado como “El Niño Godzilla”.
Dichas temperaturas fueron mayores a las que se observan en el actual Niño, por lo que se espera que las características que vemos hoy día no se intensifiquen mayormente. De todas maneras, se debe considerar que los modelos utilizados a nivel internacional no tienen muy buena habilidad en esta época del año. De hecho, no fueron capaces de predecir El Niño Godzilla del 2015 con más de 3 meses de antelación.
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