Entrevista con Sebastián Urbina:

Agrícola Balsordo crece junto a la tecnología

Sebastián Urbina, Administrador general de Agrícola Balsordo, de la familia Calera González, llegó a trabajar ahí hace 15 años y ha crecido de la mano con el campo; incorporando nuevas tecnologías para el control de heladas, uso más eficiente del agua a través del riego tecnificado, logrando excelente calidad de la fruta para obtener certificaciones agrícolas como Global GAP y Grasp, entre otras cosas.
Sebastián afirma que cuentan con la certificación Global GAP desde el año 2004 y Grasp desde el 2018. “Le damos una importancia práctica a las certificaciones, no sólo se trata de llenar papeles para cumplir, sino que realmente podamos trazar un producto desde su establecimiento hasta su cosecha, en el que, si hay algún impedimento que no nos permita exportar esa fruta, lo podamos ver a tiempo”. También confiesa que les sirve para “ordenar” el campo y llevar todos los procesos registrados, lo que hace, en parte, que la administración del campo sea más ordenada.

Agrícola Balsordo, perteneciente a la familia Calera González, empezó hace 25 años con apenas 15 hectáreas, y hoy tiene 100 há, en un solo paño, en la zona de Chimbarongo. Entre las distintas especies que producen, se encuentra la uva tintorera (40 há), cerezas (32 há) peras (10 há), kiwis (10 há) y manzanas (8 há). No obstante, este crecimiento ha sido de a poco y a costa de mucho trabajo y sacrificio. El año 1995 tenían apenas 15 hectáreas y con el paso del tiempo fueron comprando tierras a parceleros vecinos. “Ha sido un crecimiento paulatino en donde hemos tenido que superar barreras, tales como bajas de precio en los productos que comercializamos y eventos climáticos; como heladas y lluvias caídas antes de comenzar la cosecha de cerezas”.

Aplicación de tecnología

En Agrícola Balsordo tratan de ir a la par con la tecnología y no quedarse atrás, es por eso que, entre otras cosas, tienen su página web (www.balsordo.cl) y también todos sus cuarteles cuentan un código QR el cual se puede escanear y ver información de dicho cuartel, por ejemplo, la especie, variedad, año de plantación, densidad, etc.

Por otro lado, Sebastián afirma que la mitad de los cerezos que tienen se encuentran con techos, los que en primera instancia fueron pensados como protección frente a la lluvia, pero también se han dado cuenta que los protege de las heladas. Pusieron los techos hace 4 años, pensando en las lluvias, y afortunadamente no los han necesitado para eso. De todas formas, afirma que les han servido para el control de heladas, aunque sólo sirven para fríos de -2°C, después de eso ya no son capaces.

Y como no quieren quedarse atrás con las nuevas tecnologías que van saliendo al mercado, tienen un proyecto de traer torres directo de China, “nuestros vecinos tienen torres y es notorio que efectivamente sirven para heladas de hasta - 3,5º C”.

De todas formas, gracias a los techos y riego tecnificado con el que cuentan en el 100% del campo, tienen gran apoyo a la hora de controlar heladas primaverales. “En general hemos usado el riego tecnificado para tener los suelos más húmedos y así amortiguar en parte la helada. El problema es que se debe usar gran cantidad de agua y muchas veces no está disponible del río”.

El 60% de su riego es por goteo y el 40% restante es por microaspersión, gracias a lo cual han logrado ahorrar hasta un 80% de agua en los parrones, si es que comparamos los tiempos en que tenían riego por surcos versus el actual riego por goteo. “Con la tecnificación de nuestros riegos hemos hecho tranques para almacenar el agua y así ocupar aún mejor este vital elemento. Se nota claramente en el calibre de la fruta; desde que hemos usado riego tecnificado, tenemos plantas y árboles más vigorosos y sufren menos estrés”.
¿Cómo ven que viene esta temporada en cuanto a volumen de producción y calibre?

Siempre hay que ver el vaso medio lleno y tener Fe y optimismo que las cosas se darán bién, hemos tenido suficientes horas frío (sobre 950) y una buena pluviometría (565 mm a la fecha), por lo que esperamos sea una buena temporada en volumen y calibre, pero siempre con el debido respeto que se merece la agricultura y fruticultura en la que en cualquier momento puede ocurrir una variable climática.