Arturo Guerrero, Vocero Vega Central:

“Es primera vez que los veo a todos trabajando juntos, incluyendo a los grandes y los chicos”

Una de las mayores preocupaciones de esta crisis ha sido el abastecimiento de alimentos. En entrevista exclusiva con Coagra, Arturo Guerrero, vocero del mercado mayorista de la Vega Central, sostuvo que el mayor impacto que ha tenido el Coronavirus en la Industria Agrícola es la incertidumbre de lo que va a pasar en el futuro y además, aseguró que los precios de las frutas y verduras se van a mantener al menos en el mediano y corto plazo.
Según su experiencia, ¿cuál es el mayor impacto que ha tenido el Coronavirus en la Industria Agrícola?

Lo peor ha sido la incertidumbre de no saber lo que va a pasar, porque ésta es una industria que da trabajo a 2,5 millones de personas y hay que considerar que el 93% de los agricultores chilenos son pequeños agricultores. Entonces a ellos tenemos que protegerlos.
Estamos viviendo una situación muy compleja, no solo en lo agrícola, sino que en todo el mundo, y tenemos que ver cómo damos confianza a la gente, cómo logramos que todos los productores puedan vender su fruta y verdura, porque hay gente que no tiene dónde hacerlo.

¿Cómo se ha visto el abastecimiento de frutas y verduras en la Vega durante las últimas semanas?

El abastecimiento está bien en la Vega Central, no hemos tenido ningún problema con eso. Pero lo que sí ha generado confusión o quizás una idea de desabastecimiento, es que como la gente está comprando más de lo que estaban acostumbrados, obviamente la fruta y verdura se nos acaba. Pero estamos respondiendo todos los días.
También hay que dar gracias a Dios porque estamos en una muy buena coordinación con el Ministerio de Agricultura. Es primera vez que los veo a todos trabajando juntos, incluyendo a los grandes y los chicos, todos en una misma dirección. Eso es muy bueno.
¿Cómo se han comportado los precios de la Vega Central y cómo los proyectan?

Yo creo que los precios se debieran mantener en base a los costos -porque hay insumos que se usan para la producción agrícola que varían sus precios dependiendo del valor del dólar- y de la demanda. Ahora, si la gente sigue comprando más de lo que necesita, eso también va a afectar los precios. Pero si hablamos de aumento de precios por desabastecimiento, eso no va a pasar, porque hoy día tenemos, por ejemplo, el caso de Arica, que produce todo el año y puede enviarnos tomates, zapallos italianos, choclo, ají, berenjenas, y otras cosas. Entonces no vamos a desabastecernos.
Qué medida de seguridad e higiene han tomado ustedes en la Vega para evitar la propagación del COVID-19?

Hemos reducido el horario, ahora estamos cerrando a las 16:00 hrs, también usamos mascarilla y guantes, a los resfriados o con síntomas los mandamos a cumplir con la cuarentena, desinfectamos las áreas comunes del recinto todos los días, se hace aseo a los baños después de cada persona que los usa, etc.
De todas formas, tenemos que pensar que se proyecta que cerca del 70% de la población se va a contagiar con el virus, pero tenemos que tratar de manejar la propagación para evitar el colapso del sistema de salud.
El gobierno ha asegurado que la cadena de abastecimiento se mantiene “sana”, de acuerdo a lo que usted ve todos los días en la Vega, ¿está de acuerdo con esos dichos?

Sí, absolutamente de acuerdo. La cadena de abastecimiento está totalmente protegida.
Ahora, tenemos los casos de algunas ferias que han sido cerradas por órdenes de algunos municipios, pero estamos negociando y conversando con esos municipios para que permitan el funcionamiento de esas ferias y podamos mantener la cadena de alimentos para toda la población. Hay que entender que esas prohibiciones tienen consecuencias, como es la pérdida de la producción, los feriantes dejan de ganar sus sueldos, los agricultores se quedan sin plata para seguir trabajando y también, como la gente necesita comer, surgen los mercados negros.
¿Qué mensaje le daría a los chilenos en estos momentos difíciles?

A mis 64 años les diría que con esta crisis que estamos viviendo tenemos que humanizarnos. Desde al año ‘90 en adelante yo empecé a vivir otra clase de pobreza, porque antes de eso yo tenía una pobreza material, pero después mejoró mi situación económica y mi pobreza empezó a ser espiritual, del alma.
Mi mensaje es que volvamos a lo espiritual, volvamos a querernos y a decirnos “te quiero”. Seamos solidarios, porque en tragos amargos alguien tiene que poner la dulzura.