Falta de capacidad de proceso y poca mano de obra:

Las dificultades del sobrestock de cerezas

Conversamos con Fernando Villasante, co-fundador de la exportadora Total Fruit, la cual tuvo sus inicios hace dos años y hoy llega con cerezas, cítricos, paltas, ciruelas D’Agen y carozos a los principales mercados del mundo. En la entrevista nos cuenta sobre cómo ha sido el camino que han tenido que recorrer y cómo han sorteado, en esta temporada de cerezas, la saturación de las plantas de proceso y la poca mano de obra disponible.
La temporada de cerezas empezó con buenos augurios; no hubo grandes heladas que afectaran la producción, tampoco cayeron lluvias que partieran la fruta, y entre otros cosas, se veía venir una muy buena cuaja, lo que al parecer, ahora muchos ven con cierto recelo al tener exceso de fruta el cual no se pudo manejar en términos de calidad y condición.
Lo anterior se explica, en gran parte, gracias a las condiciones climáticas excepcionales que tuvimos y que permitieron una cuaja histórica, pero ese exceso de cuaja trajo a su vez exceso de fruta, la cual no fue necesariamente fruta de buena calidad; “Hemos visto un exceso de lapins, con bajos grados brix, bajo durofel, y en general con calibres pequeños, efecto que ya ha comenzado a repercutir en el gigante asiático”, reconoce Fernando.

Viviendo la temporada de cerezas 2020/2021

¿Cómo ha sido para ustedes esta temporada en relación a la cantidad de fruta disponible y la capacidad de proceso?

Hay que empezar considerando que muy pocos productores -por no decir nadie- acertaron en sus estimaciones de cantidad de cerezas a producir esta temporada. Sin ir más lejos, y según esas estimaciones, nosotros teníamos programado exportar 400 mil kilos de cerezas este año, pero ahora estamos pensando en números cercanos a los 600 mil kilos, lo que significa un 50% adicional.
No obstante, como nosotros somos tomadores de servicio -lo que muchas veces puede ser un arma de doble filo-, en esta oportunidad creo que hemos sabido aprovechar eso. Nos hemos movido hacia las zonas con mayor cantidad de plantas procesadoras disponibles. Sin duda que el hecho de no ser una exportadora gigantesca, y trabajar con volúmenes manejables, nos permite acceder a este tipo de soluciones, lo cual nos ha favorecido esta temporada.
De todas formas, a este sobrestock de cerezas, hay que sumarle algo muy importante, que es la escasez de mano de obra que hemos visto esta temporada. Se manejan distintas teorías al respecto, principalmente, los distintos incentivos económicos que se han entregado este año debido a la pandemia y quizás, en parte, también ha influido la disminución de inmigrantes que generalmente llegan a nuestro país a trabajar en cosechas.
El hecho real es que se ha visto una escasez de mano de obra muy grande y sin duda que ha generado dificultades a los productores y exportadores. Es por eso que uno de los grandes desafíos por venir va a ser tener la capacidad de procesar toda la fruta que está proyectada para los próximos años. Hoy quedó demostrado que nos falta capacidad de proceso y eso nos obliga a crecer en maquinaria, lo que es una inversión bastante cara y que no todos están dispuestos a hacer.
Considerando el gran volumen de cerezas que hemos tenido, ¿cómo ha respondido el mercado exterior? ¿Hay suficientes clientes dispuestos a comprarla manteniendo los buenos precios?

Hasta ahora hemos tenido una muy buena recepción de cerezas, aunque con curvas de precio irregulares; El precio partió muy alto, y luego bajó bastante, pero con el 3er barco los precios volvieron a subir y estabilizarse. Actualmente, el escenario es similar en cantidad de fruta y precios un poco más bajos.
Sin embargo, no podemos cantar victoria, hay que esperar para ver qué pasa el resto de la temporada con los arribos que aún faltan. Creo que las fechas importantes que quedan serán principalmente entre el 15 y 25 de enero, donde tendremos la mayor concentración de volumen y estaremos próximos al Año Nuevo Chino.
¿Cómo la pandemia ha influido en los viajes y relaciones con sus clientes?

Viajes prácticamente no tuvimos este año. El año pasado fuimos antes de iniciar la temporada a conocer a nuestros clientes, lo cual fue muy positivo para generar confianza. Pero este año, como no pudimos viajar decidimos quedarnos con los clientes conocidos, ya que creemos que en años como éste no es momento de experimentar, sino más bien es mejor mantener las relaciones de los conocidos y de alguna manera asegurar la temporada.
Estamos muy agradecidos porque hemos tenido muy buena recepción de la fruta y hasta ahora nuestros clientes han respondido de manera impecable.
¿Cómo han cambiado los protocolos de importación en China, en relación a los años anteriores? ¿De qué manera esto ha repercutido a los exportadores chilenos?

Al igual que en años anteriores, las aduanas han funcionado con protocolos de testeo e inspección aleatorios, pero este año, debido a la pandemia, esas instancias de testeo han aumentado de manera notoria, por lo que más frutas y envases son inspeccionadas.
Claramente lo anterior entorpece el proceso de llegada, pero de todas maneras, la Aduana china se ha preocupado de salvaguardar la calidad de la fruta a través de la cadena de frío u otros.
Si se quiere, esto podría afectar en los precios de venta de los exportadores, sobre todo cuando se trata de cargas aéreas, ya que los precios de éstos suben y bajan cada día. Si un día el precio está bueno y la carga se demora en el proceso de inspección, puede que al día siguiente los precios bajen o viceversa. Y es por eso que ha cobrado tanta importancia para la industria el tener la capacidad de contratar charters privados, los que vuelan directamente sin hacer paradas en otros países.

¿Quiénes son Total Fruit Export?

Hace algunos años, Fernando Villasante y Vicente Prado, ambos Ingenieros Agrónomos y provenientes de familias productoras de fruta, cruzaron sus caminos en Perú; Fernando viajaba mucho a ese país por su trabajo, mientras que Vicente estaba en la búsqueda de importar paltas para traer a Chile. En esos ires y venires, decidieron asociarse y armar una exportadora con base en Chile, pero sin dejar de lado los partners de Perú. “Creemos mucho en la operación Chile-Perú como complemento. Si bien muchas veces competimos con ellos, también son muchas las oportunidades en que nos podemos aportar mutuamente. Así es como, por ejemplo, nos abastecemos de palta y uva mutuamente, generando sinergia donde todos ganamos”.
Fernando cuenta que al provenir de familias relacionadas a la agricultura, siempre han estado ligados a ese mundo, y al haber trabajado ambos en exportadoras, también conocen cómo funciona el sistema en Chile y en el extranjero con los clientes y recibidores. Así es como, con el afán de acercar más al productor con el cliente final, hace dos años decidieron crear Total Fruit. “Creo que el sueño de todo productor es poder exportar su fruta directamente y eso es lo que nosotros estamos haciendo ahora, lo que sin duda ha sido un gran desafío pero también una tremenda satisfacción de saber que se puede”.
En un principio, empezaron importando paltas y mangos de Perú hacia Chile, y paralelamente, exportaban fruta desde Chile hacia el mundo. Fernando cuenta que empezaron con fruta propia, de familiares y conocidos; “empezamos con 20 contenedores de paltas el primer año, los que exportamos a Europa y Argentina, porque eran mercados seguros. Luego quisimos hacer la prueba con 100 mil kilos de naranjas, en lo que nos fue bastante bien, y hoy ya estamos exportando cerca de los 800 mil kilos”.

También incursionaron con la ciruela D’Agen, empezando con 200 mil kilos, y este año proyectan alcanzar un millón doscientos mil kilos. Algo similar ocurrió con la cereza, que el primer año exportaron 100 mil kilos y esta temporada estiman llegar a los 600 mil kilos. “Hemos crecido bastante rápido, y actualmente tenemos más fruta de terceros que propia. Y es que nuestra forma de trabajo es distinta a lo que comúnmente se conoce. Nosotros vamos al campo de los productores, estamos en terreno viendo sus huertos, contamos con asesores que nos guían en las distintas etapas de la producción y en programas fitosanitarios. De esta manera no solo vendemos la fruta de los productores, sino que también los ayudamos a obtener una fruta de mejor calidad y así alcanzar mejores resultados”. Fernando asegura que los productores buscan la transparencia y ellos, al ser todavía una exportadora chica, logran generar esa transparencia y confianza de poder lidiar con los mismos dueños.

Entre los distintos desafíos que Fernando asegura que han tenido que superar, ha sido el empezar de cero, no tanto en la captación de fruta, sino más bien en cuanto a hacerse un espacio y posicionarse frente a los clientes. “Afortunadamente lo hemos logrado porque hemos sido capaces de entregar una paleta de productos variados, donde incluimos carozos, cítricos, paltas, cerezas, ciruelas, etc”.

Fernando se muestra optimista frente al futuro y cree que aún hay mercado donde seguir creciendo, pero siempre y cuando el crecimiento de la producción vaya ligado a un crecimiento de calidad, “priorizando el calibre más que el volumen”.
Entre los distintos desafíos que Fernando asegura que han tenido que superar, ha sido el empezar de cero, no tanto en la captación de fruta, sino más bien en cuanto a hacerse un espacio y posicionarse frente a los clientes. “Afortunadamente lo hemos logrado porque hemos sido capaces de entregar una paleta de productos variados, donde incluimos carozos, cítricos, paltas, cerezas, ciruelas, etc”.

Fernando se muestra optimista frente al futuro y cree que aún hay mercado donde seguir creciendo, pero siempre y cuando el crecimiento de la producción vaya ligado a un crecimiento de calidad, “priorizando el calibre más que el volumen”.