Entrevista con Ministro de Agricultura, Antonio Walker:

Cómo está enfrentando el sector agrícola la crisis social

Coagra conversó en exclusiva con el Ministro de Agricultura, Antonio Walker, sobre las repercusiones que la crisis social podría tener en el agro, y qué medidas concretas se están tomando por parte del Ministerio para contrarrestar sus efectos.

“Como Ministerio de Agricultura estamos trabajando para hacernos cargo de las brechas sociales existentes en el agro; a través de la Comisión Nacional de Riego, el INDAP, CONAF y ODEPA estamos inyectando recursos a distintas áreas del sector, sobre todo a la Agricultura Familiar Campesina, que es el más vulnerable”, sostiene el ministro.
Frente a la crisis social que está viviendo el país, ¿de qué manera el agro se ha visto afectado en términos sociales?

La crisis social actual muestra una diversidad de necesidades, las que en el sector agrícola se expresan en las brechas existentes en el mundo rural. Entendiendo la profundidad de lo que ocurre, no sólo nos enfocaremos en las consecuencias del ámbito económico, sino que también podemos hacer un análisis de las brechas sociales que esta crisis permitiría visibilizar.

En relación al ámbito social, podemos mencionar que, si bien en las últimas décadas Chile ha mostrado avances sustantivos en términos de reducción de la pobreza, según datos de la CASEN aún persisten disparidades entre las áreas urbanas y rurales. Entre el año 2006 y el 2017, la pobreza por ingresos en las áreas rurales disminuyó desde un 51,8% a un 16,5%, lo que representa un avance significativo, sin embargo, esta cifra sigue siendo más del doble de la que se presenta en las áreas urbanas (7,4% para el año 2017). Por su parte, la medición de pobreza multidimensional también da cuenta de una mayor incidencia en las áreas rurales, donde el año 2017 alcanzó al 37,4% de la población, comparado con el 18,3% en áreas urbanas.

En línea con lo anterior, los gobiernos locales presentan fuertes limitaciones para acceder a recursos económicos y humanos. De igual manera, estas limitaciones financieras dificultan la capacidad de los gobiernos municipales para ejecutar de manera eficiente las competencias que les han sido delegadas.
Y con respecto al ámbito económico, ¿como el rubro agrícola se ve afectado?

En este punto, hay distintas aristas, pero me gustaría destacar tres; el aumento del valor del dólar, la paralización de puertos y la mayor importancia de las Ferias Libres.

Por un lado, el tipo de cambio ha estado inestable en estos días, observándose un alza por sobre los $800 (histórico), disminuyendo a los $773 el pasado 19 de noviembre y hoy día (28 de noviembre) nuevamente el dólar cierra al alza situándose en los $828.

Es así como la industria se ha visto afectada por el alza del dólar que ha impactado a los productos agrícolas transables. En aquellos productos que se exportan, como es el caso de las frutas y vinos, entre otros, podría haber un mayor retorno para los productores. Sin embargo, el valor del dólar también incide en el costo de los insumos que son importados, como agroquímicos y los combustibles, lo que también afecta los costos de los productores. En cuanto a los productos que sustituyen importaciones, como es el caso de cereales -trigo, maíz y arroz, entre otros-, pueden presentar un mayor costo para los importadores y también para los consumidores.

Por otro lado, el paro y la alteración del funcionamiento de los puertos provocó una disminución en el trabajo portuario y un mayor tiempo en los procedimientos para la exportación, junto a la necesidad de desviar barcos cargueros hacia otros puertos, por ejemplo, de San Antonio hacia Valparaíso. De todas formas, esta situación fue más bien puntual y ya los puertos están operando con mayor normalidad. De la misma manera, el paro en los servicios públicos implicó que el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) desempeñara su labor con turnos éticos, provocando una demora en los procesos de exportación, pero hoy el SAG ya está funcionando de manera normal.

Finalmente, durante estas semanas se vieron afectados algunos canales de distribución de productos agrícolas, alterando, en parte, el normal funcionamiento de algunos mercados mayoristas, ferias y supermercados. Estos problemas fueron más bien puntuales, por lo que el abastecimiento general se concentró en Ferias Libres por este tiempo. Esta realidad se convirtió en una verdadera oportunidad comercial para las Ferias Libres, las cuales permitieron abastecer a la población local de frutas y verduras frescas, permitiendo a su vez, continuar con el negocio agrícola de todas aquellas pymes agrícolas, caracterizadas por pertenecer a la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC).
¿Qué sector dentro del rubro agrícola es más vulnerable y qué medidas se están planteando para salvaguardarlo?
El sector más vulnerable es la Agricultura Familiar Campesina, ya que presenta menos herramientas, sobre todo financieras, para afrontar una crisis social como la que estamos viviendo. Esto, bajo el entendido que una gran proporción de productores de hortalizas y frutas frescas corresponden a la AFC, las cuales de verse afectadas por el cierre de mercados mayoristas; alteración del normal funcionamiento de Ferias Libres y comercio en general (restaurantes, entre otros), sus retornos financieros se verían afectados.

Uno de los ejes del Ministerio de Agricultura es precisamente el Desarrollo Rural, y la Política Nacional que está impulsando el Gobierno busca precisamente eso: hacerse cargo de las brechas que existen en los sectores rurales con el apoyo de todos los servicios públicos. Es así, y solo para dar algunos ejemplos de nuestros servicios del Agro, podemos precisar lo siguiente:

El sector más vulnerable es la Agricultura Familiar Campesina, ya que presenta menos herramientas, sobre todo financieras, para afrontar una crisis social como la que estamos viviendo. Esto, bajo el entendido que una gran proporción de productores de hortalizas y frutas frescas corresponden a la AFC, las cuales de verse afectadas por el cierre de mercados mayoristas; alteración del normal funcionamiento de Ferias Libres y comercio en general (restaurantes, entre otros), sus retornos financieros se verían afectados.

Uno de los ejes del Ministerio de Agricultura es precisamente el Desarrollo Rural, y la Política Nacional que está impulsando el Gobierno busca precisamente eso: hacerse cargo de las brechas que existen en los sectores rurales con el apoyo de todos los servicios públicos. Es así, y solo para dar algunos ejemplos de nuestros servicios del Agro, podemos precisar lo siguiente:
1) La Comisión Nacional de Riego (CNR) aumentará en un 50% su presupuesto destinado a la pequeña agricultura, con el fin de aumentar la tecnificación de riego y así dar mayor seguridad hídrica a los agricultores y hacer mejor uso del agua.

2) Para mejorar el acceso al agua para consumo humano, la CNR llamará a concursos especiales, o grupos especiales, por un total de hasta $1.000 millones durante el primer trimestre de 2020, los que podrán considerar arranques de agua potable u otras obras asociadas, siempre que no superen el 25% del costo total del proyecto.

3) Desde el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) se destinarán nuevos recursos para la entrega de créditos para mejorar los negocios de pequeños productores que se han visto afectados por la contingencia nacional del último mes.

4) Desde la Corporación Nacional Forestal (CONAF) se apoyará a los pequeños productores forestales a través del Proyecto de Ley de Recuperación Forestal y de la Modificación Ley de Bosque Nativo, con impacto de mediano y largo plazo en abastecimiento de la PYME maderera.

5) La Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), por su parte, además de estar impulsando la ya nombrada Política Nacional de Desarrollo Rural, estará a cargo de la realización del Censo silvoagropecuario durante el primer semestre de 2020, que permitirá contar con información económica, social y ambiental del sector para mejorar la toma de decisiones y focalizar los instrumentos públicos.

Así, cada uno de los servicios que conforman el Ministerio de Agricultura están trabajando para hacerse cargo y visibilizar las brechas existentes entre territorios.
Con miras al futuro cercano, ¿de qué manera la Crisis Social podría afectar a la temporada agrícola que recién comienza?

Es difícil predecir cómo se verá afectada la temporada agrícola, debido a que el escenario de movilizaciones es incierto. Sin embargo, estamos muy esperanzados que éstas disminuyan, dado los últimos acuerdos plasmados en la agenda social y aquellos de carácter político.

De todas formas, en el ámbito del mercado interno, especialmente en lo referente a todas aquellas pymes de la pequeña agricultura, confiamos en que esta crisis se convertirá en un verdadero agente y factor de cambio para ellos. Que, al igual como ocurrió en el peak de la crisis con las Ferias Libres, la población tenderá a reconocer, valorar y preferir aún más la producción local y con el valor agregado que día a día, en especial la pyme agrícola, se esmera en sacar adelante.

Por último, desde el punto de vista comercial, el alza en el precio del dólar podría ser un factor positivo para los exportadores, ya que en términos reales, de mantenerse los mismos volúmenes exportados la temporada anterior, los retornos aumentarían.