Chile, segundo productor de salmónidos en el mundo:

Pablo Baraona, Salmones Aysén: “nuestra industria tiene excelentes condiciones para crecer y seguir mejorando en sustentabilidad”

En noviembre de 2020 se publicó el “Informe Trimestral de Exportaciones de Salmón”, donde se establece que Chile es el segundo productor de salmónidos en el mundo, concentrando el 25% de la producción mundial. Por su parte, Salmones Aysén es la segunda empresa productora de Salmones Coho más grande de Chile, que exporta su producción principalmente a Asia y Estados Unidos, bajo la marca Aysén Coho.

Conversamos con Pablo Baraona, Director Ejecutivo de la empresa, quien se refirió a este crecimiento de las exportaciones de salmón de nuestro país y también destacó la importancia de la sustentabilidad dentro del proceso productivo y de transporte: “El salmón es la proteína más eficiente en cuanto a la huella de carbono, ya que tiene solo 3 kilos de carbono por kilo de salmón producido. Es muy grande la diferencia de ésta con la que tienen otras industrias como la de la vaca, chancho o pollo”.

Del sur de Chile al mundo

Salmones Aysén tiene Plantas de proceso y Centros de Agua dulce y agua de mar en distintas regiones del sur de Chile, desde donde actualmente producen aproximadamente 30 mil toneladas WFE de salmón coho de cultivo -Whole Fish Equivalent, por sus siglas en inglés, que se refiere al peso del salmón desangrado y que corresponde a cerca del 93% del peso del salmón en el agua-, el cual, a nivel mundial, se produce únicamente en Chile (95% de la producción) y en Japón (5% de la producción).
Sin duda que la producción de esta variedad de salmón, al igual que todas, tiene riesgos. Por ejemplo, todas las temporadas -que empiezan con la cosecha en julio y terminan a fines de enero o principios de febrero del año siguiente-, hay un porcentaje de mortalidad de los peces, la que puede ser producto de siniestros naturales o de distintas enfermedades. Si bien los siniestros naturales no se pueden predecir ni evitar, las enfermedades sí, por lo que en Salmones Aysén están en constante monitoreo y trabajo de prevención. Pablo Baraona reconoce que dentro de todo “es normal que una parte de ellos se enferme, pero lo importante es estar atentos para que ese porcentaje no aumente más de lo deseado y no genere muertes masivas”. De la misma manera, dice que ésta es una industria vanguardista y muy desarrollada en cuanto a los cultivos, por lo que existen distintas maneras de enfrentar dichas enfermedades; tanto con antibióticos, como con vacunas, nutrición y aditivos naturales, entre otros.
La manera en que se tratan las enfermedades cobra real importancia a la hora de hablar de exportaciones. Y es que hay mercados, como el estadounidense, que son bastantes estrictos cuando se trata de este tema, por ejemplo, en que la producción sea 100% libre de antibióticos. Y si bien eso no es un objetivo en sí mismo para Salmones Aysén, sí están enfocados en reducir su uso. “Con el fin de disminuir el uso de antibióticos, contamos con un plan de vacunación y bioseguridad, lo que nos permite prevenir enfermedades. Así es como el año 2018 tuvimos una temporada 100% libre de antibióticos”, afirma Pablo.

De todas formas, su principal mercado de exportación es Asia, específicamente Japón, pero también llegan a Vietnam, Corea y Taiwán. Todos ellos exigen estándares de calidad muy altos y en Salmones Aysén se preocupan de cumplir con cada uno de ellos: “Tenemos fichas técnicas de cientos de cosas, lo que nos permite exportar un producto de excelente calidad. Por ejemplo, tenemos productos como los ‘Sashimi Quality’, cuyo consumo crudo está garantizado en un 100%; estos productos se procesan con los mayores estándares de fabricación y son auditados por empresas japoneses, que son las más exigentes del mundo”.

Crece la producción, aumentan los desafíos

En noviembre de 2020 se publicó el “Informe Trimestral de Exportaciones de Salmón”, el cual considera datos a octubre de este año, y cuyas principales conclusiones fueron que Chile es el segundo productor de salmónidos en el mundo después de Noruega, “concentrando el 25% de la producción mundial; a nivel de productos, el salmón ocupa en Chile el segundo lugar en nivel de exportaciones después del cobre”. En el informe también se revela que el crecimiento en los últimos años de las exportaciones de salmones y truchas ha sido mayor que el de las exportaciones totales y que el resto de los bienes no mineros; además, la importancia relativa del salmón en las exportaciones nacionales prácticamente se ha duplicado en los últimos diez años, pasando del 6,9% en 2010 a 14,1% de las exportaciones de bienes no cobre en 2019.
1. ¿Qué mirada tienen ustedes sobre este crecimiento de la industria y cómo lo están abordando?
Primero hay que considerar que antes del virus ISA, Chile estaba muy parejo con Noruega en cuanto a la producción de Salmón Coho, siendo aproximadamente el 50% de la producción para cada uno. En esa época, Chile crecía mucho en años buenos, lo que podría generar desbarajustes en el mercado. Sin embargo, con el virus ISA vino una crisis muy profunda que le permitió a Noruega tomar posesión de los mercados que abarcaba Chile y así fue ganando terreno. Luego, con el pasar del tiempo, los niveles de producción se han ido elevando y se han conseguido años de muy buenos resultados para la industria, pero Chile no ha podido volver al nivel de competencia que tenía antes.

Agregado a eso, hace unos 3 años, las autoridades hicieron una ley muy perjudicial para nuestra Industria, ya que ha elevado muchísimo los costos de producción, reduciendo la posibilidad de crecimiento. Esto ha generado dos efectos principalmente, por un lado, estableció barreras de entrada muy altas, ya que se requiere de gran inversión, y por otro lado, puso en desventaja a los productores chilenos en comparación con productores de otros países.

Finalmente, y si bien hemos visto un aumento en la producción chilena estos últimos años, nosotros sabemos que hemos estado en una posición mejor, sabemos que hemos llegado a tener no solo el 25% sino que el 50% de la producción mundial. Allá es donde tenemos que apuntar, y para lograr esto, se requiere de un trabajo conjunto con la autoridad para lograr generar un crecimiento responsable y sustentable.
2. ¿Qué rol cumple la sustentabilidad en Salmones Aysen y cómo esto se ve reflejado en el día a día?
Nuestra forma de trabajar es bastante sustentable, hemos instalado directrices que han resultado ser muy positivas y se ha ido generando una cultura muy rica dentro de la empresa, donde no solo las iniciativas son bien recibidas, sino que son muchos los que proponen nuevas ideas. Por ejemplo, el reciclaje de plásticos, o darle un nuevo uso a las mallas antiguas, etc.

En relación a las comunidades, hemos tenido un aprendizaje muy valioso, dado que nos hemos dado cuenta de lo importante que es generar lazos y no sólo llegar a un acuerdo económico. Ahora contamos con un Departamento de Sustentabilidad, el cual se dedica, entre otras cosas, a desarrollar y fortalecer las relaciones con las comunidades donde estamos insertos. Por ejemplo, en la Caleta La Arena, hicimos un trabajo en conjunto con la Municipalidad y logramos llegar con luz a esa zona, lo que significó un tremendo avance para la gente que habita ahí.

Por otro lado, somos muy eficientes en cuanto a la emisión de carbono y tratamos de mutar responsablemente, ya que somos conscientes de que nuestra huella es bastante baja en comparación con la competencia. Entre las principales acciones, estamos cambiando todo de petróleo a gas, estamos trabajando para hacer 2 o 3 centros de carbono neutral y el 95% de nuestra exportación es en barco, lo que tiene una emisión de contaminantes 20 veces menor a los aviones.

En general, yo diría que la industria del salmón es super sustentable; el salmón es la proteína más eficiente en cuanto a la huella de carbono. Produce 3 kilos de carbono por cada kilo de salmón, mientras que en las vacas ese número pasa a ser 30, en los chanchos es 12 y en el pollo es de 7 kilos por kilo de carne producida.
3. ¿Cuáles dirías tú que son los principales desafíos de la industria hoy en día?
Creo que uno de los grandes desafíos es ordenarse y estar alineados, no solo en lo que se refiere a las autoridades para hacer crecer en conjunto al país, sino que también mantener un desarrollo, de manera de no colapsar los mismos mercados, y precio de venta estable para soportar lo que el mercado pide.

Estamos en una industria que tiene todo para crecer; está el conocimiento, contamos con infraestructura, se ha logrado un gran desarrollo en la tecnología y vivimos en un país con 4 mil kms de costa marítima. El desafío es crecer ordenados, sin colapsar el mercado, y trabajar de manera sustentable, contaminando lo menos posible.