Entrevista a José Pedro Moreno:

Valle Frío, una empresa familiar integrada

Valle Frío es un holding curicano que produce, procesa y exporta frutas congeladas y produce vinos. Si bien comenzó de una manera muy artesanal, gracias al trabajo en familia y el ingenio de la familia Moreno Repenning, hoy son uno de los líderes y referentes en la industria de los congelados y acaban de lanzar su nueva marca de frutas, pulpas y jugos prensados BOU.
Los inicios de Valle Frío, con las exportaciones de frambuesas en fresco, se remontan a 1976, época en que Chile salía de una fuerte crisis económica, social y política, en que además éramos un país muy pobre y atrasado en carreteras, infraestructura de frío, maquinarias, vehículos, implementos de cosecha y tecnología, entre otros. En ese hostil escenario fue que Valle Frío empezó a producir y exportar frambuesas en fresco, por lo que el ingenio cumplía un rol importante para superar las distintas barreras que se le presentaban en el camino.

Con ese problema por delante, y con niveles de rechazos desfavorables, surgió la idea de congelar las frambuesas. “En nuestro caso teníamos muchas hectáreas plantadas, por lo que decidimos retirarnos del mercado para fresco y construimos la primera planta de congelado en el mismo huerto, en Romeral, el año 1984. Producíamos una calidad extraordinaria de frambuesas IQF y empezamos a exportar a Inglaterra y Alemania”, cuenta Juan Sebastian Moreno, padre de 6 hijos y dueño de Valle Frío.

Valle Frío hoy

“Nosotros producimos el 100% de nuestra producción vinífera, mientras que en congelados esta cifra equivale al 35%. Para el resto de los congelados trabajamos con 150 productores externos, a quienes hacemos seguimiento en las distintas etapas productivas para asegurarnos de que se cumpla con las distintas certificaciones exigidas en los mercados internacionales”, afirma José Pedro Moreno, el segundo de los 6 hermanos Moreno Repenning, quien es el gerente general de Valle Frío.
Actualmente, en Valle Frío trabajan 4 de los 6 hermanos Moreno Repenning; Juan Sebastián es el mayor de ellos y es el gerente de Producción Agrícola; José Pedro es el Gerente General; Diego es el gerente de Administración y Finanzas y; Pablo está a cargo del Mercado Nacional, mientras que su padre, Juan Sebastián Moreno, está siempre apoyando y acompañándolos en todas las áreas. “La verdad es que trabajar en familia ha sido muy positivo porque hacemos todo en conjunto. Hace ya algunos años que contamos con un directorio en el que hemos incluido a dos personas externas que nos ayudan a enfrentar y resolver situaciones y conflictos de una manera objetiva y profesional”, cuenta José Pedro Moreno.
Con esa estructura es que Valle Frío ha ido creciendo, y con el pasar de los años ya cuenta con campos en Curicó, Talca y Angol con producción de frutillas, frambuesas, moras, arándanos, cerezas y uva vinífera. De esta manera, no solo producen y exportan fruta congelada -a USA, Canadá, Japón, China, Corea, Francia, Australia, Nueva Zelanda-, sino que también arándanos frescos y vinos.

En la continua busca de hacer crecer el negocio y poder llegar directo a los distintos supermercados alrededor del mundo, es que en el año 2013 se crea, junto a Cristian Stewart y Pablo Herrera, la sociedad comercial JCP Foods, encargada del 100% de la comercialización internacional de las frutas congeladas, lo que llevó a Valle Frio a invertir desde ese año al día de hoy más de US$ 6.000.000 para entrar de lleno al negocio del retail.
“Al día de hoy procesamos 10 mil toneladas de fruta congelada, entre berries y frutas que importamos para volver a empacar y exportar; como es el caso del mango, piña, cerezas, granadas, duraznos y papaya caribeña”, sostiene José Pedro. De las 10 mil toneladas procesadas, el 65% es fruta convencional y el 35% es orgánica.

Producción agrícola


¿Qué rol cumple la tecnología en los distintos procesos de producción de Valle Frío?
Con el pasar de los años nos hemos dado cuenta que los jóvenes no están interesados en aprender y hacer el trabajo de mano de obra agrícola, por lo que nos hemos visto en la obligación de mecanizar los procesos; año a año invertimos alrededor de un millón de dólares en mecanización de líneas de procesos de packing en Curicó y Angol. Por un lado, en nuestra fruta que va a la industria (frambuesas y moras), el proceso está 100% mecanizado y contamos con 5 máquinas cosechadoras, pero lamentablemente en frutillas para la industria y arándanos para el mercado fresco no se pueden mecanizar las cosechas y tiene que hacerse de manera manual.
En cuanto a la producción vinífera, el 100% de la cosecha se realiza de manera mecanizada.

En cuanto a tipos de cultivos, ¿de qué manera han tenido que ir renovándose para no quedar atrás?
Siempre estamos renovando nuestros cultivos, por ejemplo, tenemos aproximadamente 90 há de arándanos, las cuales hemos renovado un 70% en los últimos 5 años por variedades nuevas, las que van en la línea de satisfacer las distintas exigencias que los mercados están teniendo en cuanto a sabor, dulzor, calibre, etc. Estas variedades además son mucho más rentables, ya que rinden entre 18 y 22 mil kilos por hectárea, en comparación con las variedades antiguas que rinden entre 8 y 12 mil kilos por hectárea.
En cuanto a frambuesas, cada 5 años estamos replantando huertos para que sean 100% mecanizadas y también estamos constantemente haciendo pruebas con variedades nuevas, españolas y estadounidenses. Sin ir más lejos, este año tendremos la primera cosecha de la variedad wakefield, de la que, si no me equivoco, somos solo dos empresas en Chile que la tenemos.

¿Cómo están manejando la sequía y qué medidas están tomando para aprovechar el agua de la mejor forma posible?
La verdad es que hasta ahora no hemos tenido grandes problemas de agua porque hace algunos años hicimos un tranque en el campo de Romeral con una superficie de 2,5 hectáreas, el cual nos permite acumular una buena cantidad de agua para suplir los efectos de la sequía. De todas formas, sabemos que tenemos que ser muy eficientes y responsables, por lo que tenemos todas las plantaciones con riego tecnificado.

¿En qué etapa de crecimiento y desarrollo dirías que Chile se encuentra en materia de producción de berries?
Creo que, por un lado, en arándanos frescos, estamos estancados. Veo que hay renovación de huertos y variedades, pero no creo que vayamos a crecer mucho más en términos de producción. Sin embargo, en congelados, creo que hay más espacio para crecer, dado que el fresco se está poniendo muy exigente a nivel internacional, por lo que los congelados será una salida para ese mayor volumen que no podrá exportar en fresco.
Por otro lado, en frambuesas, la producción en Chile ha caído durante los últimos años y creo que si no cambiamos las variedades, las condiciones y el precio para los productores, los cultivos no van a aumentar mucho más.
En cuanto a la mora, se ha mantenido estable y tampoco veo que hayan nuevas plantaciones.
En el caso de las frutillas, creo que sí ha crecido un poco más y aquí los inmigrantes han sido actores importantes en la cosecha manual de éstas, impulsando así el aumento en los volúmenes de producción.
Por último, vemos que hay una gran oportunidad en el crecimiento y liderazgo de Chile en berries orgánicos.

Desafíos a futuro


•Según tu opinión y experiencia, ¿qué desafíos deberá enfrentar la industria agrícola a mediano y corto plazo?
Hasta ahora ha sido un importante negocio para los pequeños productores; el fuerte de la producción está en sus manos, pero los cambios que vienen son importantes, hoy es básico contar con buenas prácticas agrícolas y regulaciones de inocuidad en los alimentos procesados, esto nos lleva a tener que invertir cada día más en infraestructura agrícola e industrial.
Los problemas de mano de obra han llevado que la calidad y producción haya decaído, además de los problemas de variedades, clima y renovación de los cultivos. En el futuro inmediato, el agricultor que no se integre a la agroindustria y este con el productor, tenderán ambos a desaparecer, el agricultor deberá mecanizar sus cosechas y agrandar sus huertos para que se justifique este alto costo de mecanizar.

Sobre el comercio exterior, ¿hacia qué países debiera mirar Chile en los próximos años?
Llevamos bastante rato mirando a China y como industria estamos esperando que se firmen nuevos tratados y códigos arancelarios para exportar algunas frutas congeladas, como es el caso de las frambuesas. Creo que China está en pañales para nosotros en cuanto a congelados, por lo que es el país que debiéramos estar mirando.