Rentabilidad de los frutales promueve alza en el precio de la tierra, entre las regiones Metropolitana y Los Ríos

Conversamos con especialistas en el corretaje de propiedades quienes nos contaron de los precios de la tierra agrícola, los sectores más solicitadas y hacia dónde irán las nuevas plantaciones.

Por María José Urcelay.
Si se considera la tierra agrícola – sin las proyecciones de urbanizar para uso habitacional o turísticas - se estima que los precios van desde los $4.000.000 a los $40.000.000, siendo las Región Metropolitana la de valores más altos.

Hoy la inversión frutícola pareciera ser más rentable en las zonas de Linares, Longaví y Parral que cuentan con precios más accesibles, además de que suelen tener acceso al agua y han tenido un cambio de clima que promueve la inversión de plantaciones de alto rendimiento.

Al respecto, el corredor de propiedades y fruticultor, Juan Pablo Correa, aseguró que “los productores de fruta de la zona de Santiago o Rancagua que les cuesta 32 millones la hectárea van allá y compran entre 8 y 12 millones”.
También en zonas sureñas hay cambios. Marcelo Del Prado, corredor de propiedades, comenta que últimamente “empresas líderes nacionales han ubicado sus cerezos de la zona de Río Bueno hacia el sur, para alargar la exportación”, esto quiere decir con cosechas más tardías.

Recambio en las hectáreas

La rentabilidad del negocio es la principal razón para que los fruticultores estén en búsqueda de otras localidades para plantar. Esto ha propiciado también un recambio del uso de suelo. Por un lado, cultivos anuales como trigo o avena han pasado a plantaciones de frutales como arándanos, cerezos y avellanos europeos.
De acuerdo al gerente del Área Agrícola de Colliers International, Matías García Huidobro, el precio de la tierra depende de múltiples factores como el acceso al agua, el clima, la cercanía a zonas urbanas, la ubicación y la calidad de suelo, “pero sobre todo de la rentabilidad esperada del proyecto que se puede desarrollar en el campo”.

Si bien el valor la hectárea no baja, el precio de los frutales plantados sí puede incidir en que suba más o que se estanque. Según comentó Correa, “los precios de la fruta de las plantaciones de alto rendimiento pueden influir en la valorización del suelo”, siempre y cuando sea sostenida en el tiempo. A modo de ejemplo, la baja del precio de las nueces no ha sido aún determinante en el valor del precio de las hectáreas plantas con nogales.

Por otro lado, la complicada situación ganadera de nuestro país, en donde se está importando el 70% de la carne para consumo, hace que se busquen otras formas de rentabilizar el negocio. “Eso evidentemente va a llevar a que los que tienen la posibilidad de poner un huerto, lo van a hacer”, comentó Del Prado. A su vez, Marcelo afirmó que “el agricultor sureño que sigue soñando con sus vacas en el potrero va a tener que ir cambiando su mentalidad y hacer algo de frutales, esa tendencia está clara”.

Agua: la clave para negocios frutales

Son muchos los factores que inciden en el precio de la hectárea agrícola, sin embargo, el agua es el principal aspecto a considerar a la hora de fijar los precios porque está directamente ligada con la rentabilidad del proyecto.

De acuerdo a García Huidobro, estiman que “el 70% del valor de la tierra es el agua. Sin esta, su valor cae considerablemente. Por ello, las zonas con fuentes de aguas (ríos o acuíferos) seguros y abundantes son más cotizados y tienen directa relación con el valor de la tierra por sobre la calidad del suelo”.

Por lo mismo, agrega que la superficie agrícola crecerá hacia donde exista disponibilidad de agua o en zonas donde hoy no existe pero se le pueda incorporar, “principalmente en las zonas costeras de nuestro país”.
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