Temporada de cerezas en pandemia


Se inicia la temporada de cerezas en Chile y pareciera no haber ningún productor agrícola exento de interés en el tema; preocupados de la seguridad e inocuidad en la cosecha; de los tiempos y prevención del contagio del coronavirus en los recintos de proceso y embalaje de la fruta; expectantes al desembarco y venta de las cerezas en China, entre otros.

En el siguiente reportaje abordaremos las distintas miradas de productores chilenos y extranjeros, exportadores, importadores chinos y asesores técnicos, que tienen sobre la temporada de cerezas que iniciamos y cuáles son los grandes desafíos a enfrentar.
Para hacer un análisis de los aspectos relevantes a considerar en este inicio de temporada de cerezas, es inevitable remontarnos a la temporada pasada, época en que se inició la pandemia y con ella un nuevo modo de trabajar y comercializar la fruta.

Si bien la temporada 2019/2020 empezó con ciertas incertidumbres por el contexto nacional que estábamos viviendo, el ámbito internacional se veía tranquilo y todo apuntaba a que sería una excelente temporada. Sin embargo, a fines de diciembre se detectó en China el primer caso de Covid-19, con el correr de los días el virus se propagó por todo el Gigante Asiático y luego de algunas semanas, traspasó fronteras e incluso continentes. Esto generó un fin de la temporada de cerezas algo inquietante, siendo el primer efecto negativo las pérdidas significativas de valor de la cereza por congelamiento del mercado chino al decretarse cuarentena nacional en la semana siguiente al Año Nuevo Chino (25 enero 2020), lo que afectó directamente la caída de ventas y precios de las cerezas más tardías.

De todas formas, en términos productivos, en la temporada 2019/2020 tuvimos un aumento de volumen en la producción y exportación de cerezas, sumado a una calidad excelente y un conveniente aumento de precio promedio. Dicho aumento se vio hasta la llegada del Año Nuevo Chino, tiempo en que normalmente bajan los precios y cuesta más vender la fruta, lo que indudablemente afecta a productores de zonas tardías.

En el gráfico a continuación se puede ver que a principios de temporada los exportadores optaron por un envío aéreo de las cerezas, privilegiando la rápida llegada de esta fruta a China. Pero a partir de la semana 50 los envíos por barco tomaron la delantera, haciendo más envíos que cualquiera de los años anteriores, alcanzando el peak las semanas 2 y 3 del 2020.
 
 

¿Qué ha cambiado en el consumidor chino con el Covid-19?

Si bien el e-commerce en China ha crecido un 30% en sus ventas y la gente ha salido menos a comer -comprando más alimentos online-, la gran mayoría de los chinos todavía prefiere comprar cerezas, y frutas en general, de manera física. Max Chen, Beijing Yidu Yongyu Fruits and Vegetables Co.Ltda, China reconoce que “es importante poder ver, tocar y probar la fruta, para asegurar su frescura y sabor”. Es por eso que cree que los mercados de venta al por mayor seguirán siendo el lugar más importante de distribución de cerezas chilenas, permitiendo una alta eficiencia al mover volúmenes y lograr precios justos para proveedores y clientes.

Por su parte, Randy Eckert, productor de Starr Ranch, Washington, USA, dice que se han dado cuenta que, si bien la gente quiere mirar y tocar la fruta antes de comprarla, también quieren algo que esté empacado y no expuesto, “no quieren que nadie respire sobre la fruta que van a comprar, porque es más seguro para su salud. Es por eso que los clamshells ya no son tan bien recibidos y también a eso se suma el tema de la contaminación que genera el plástico. Ahora se está usando más el paquete de sello”.

De todas formas, Max Chen asegura que debido al covid-19, “los chinos en general tienen menos ingresos, pero valoran más la salud y calidad de vida. Las cerezas chilenas son saludables, ricas y seguirán siendo una fruta con muy alta demanda en China”. Las frutas ganadoras en China serán aquellas ricas, saludables, bonitas, de buena calidad y accesibles de precio al consumidor final.

Importancia de “el bien común” en las cerezas

De acuerdo a TradeMaps, Chile representa un 34% de las exportaciones de cerezas del mundo, situándose así en el país que lidera el ranking, seguido por Hong Kong, EEUU, Turquía y España.
 
 
Ahora bien, ser el mayor exportador de cerezas del mundo es un lugar que se ha ganado gracias a distintas premisas, las cuales deben seguir cumpliéndose y siendo cada vez más ambiciosas y exigentes. Sin duda que la calidad es la característica más importante para los chinos a la hora de elegir qué cereza comprar. Sin embargo, la calidad está dada por varios factores; color, sabor, brillo, dulzor, calibre, etc.

Hernán Garcés, Presidente de Agrícola San Francisco Lo Garcés y pionero en el negocio de las cerezas en Chile, afirma que los chinos quieren fruta de buena calidad, sabrosa y están dispuestos a pagar más por una fruta de primera. “Se viene un Año Nuevo Chino tardío, la temporada debería comenzar un poco más tarde que el año pasado. Va a haber necesidad de guardar fruta, debemos tener calidad, manejo de tiempos sin atrasos. No nos puede pasar lo que nos pasó el 2017 donde la fruta no estaba mala sino que la echamos a perder por no tener la capacidad de embalar”.

En esa misma línea, Juan Pablo Zoffoli, Asesor de Postcosecha, dice que el tiempo de almacenaje mayor a 45 días es peligroso y agrega que al momento de cosechar, el color “es el índice de madurez, es el que indica la edad para soportar almacenaje. Si se cosecha fruta más avanzada en madurez, más oscura, se va a tener menos tiempo de almacenaje, lo que se va a demostrar de distintas maneras; como por ejemplo en el oscurecimiento de la fruta”.

También es importante tomar en cuenta lo que dice Max Chen, de Beijing Yidu Yongyu Fruits and Vegetables Co.Ltda: “Necesitamos que los proveedores chilenos de cerezas nos aseguren buena calidad y buen sabor. Necesitamos consistencia en la oferta de volúmenes, gastos razonables y confianza, porque los proveedores y recibidores trabajan como un solo equipo”. Asimismo, André Luteijn, Fundador de Chilefresh, se refiere al concepto del bien común en cerezas: “Este concepto se aplica a las cosas que no se pueden ver. Porque el consumidor puede ver que la fruta es grande, tiene lindo color, brillo etc. pero el bien común es lo que no se ve, es el sabor, es la imagen país que tenemos, la seguridad que entregamos como país gracias a los estándares de inocuidad”.

Y si bien todos los actores coinciden en que la cereza va a seguir siendo la fruta elegida ganadora esta temporada, Hernán Garcés sostiene que “como país tenemos una gran responsabilidad. Y es que cuando miro la temporada que viene, no puedo dejar de estar preocupado por distintas cosas: por supuesto que de la calidad, pero también del tema sanitario, el control de inocuidad en packings, la logística de transporte”.

Desafíos en logística y transporte

Estamos frente a una temporada difícil de predecir, ya que no sabemos cómo van a ser los rebrotes de la pandemia en los distintos mercados, por lo que la cautela debe predominar entre los productores y exportadores chilenos. No hay que olvidar que la cereza es un producto de origen vegetal, natural, que tiene una imagen de frescura y de un producto sano.

Uno de los grandes temas para prevenir el contagio del coronavirus es la logística y organización local que tenga cada productor durante la cosecha, luego en las plantas de tratamiento y embalaje y posteriormente en el transporte.

Andrés Ureta, Productor y Asesor de cerezas, reconoce que “como productores tenemos que prevenir el contagio a través de los procesos que hagamos en la cosecha, con nuestros cosecheros, siguiendo medidas preventivas de lavado de manos, sanitización de espacios comunes y otros. Afortunadamente la cereza pasa por una cadena bastante industrial donde podemos tomar todas las medidas de sanitización en los packings donde se trata la fruta para lograr un embarque con fruta sana y así llegar limpios al mercado asiático”.

Es por lo anterior que la ASOEX, junto al SAG, confeccionaron un protocolo sanitario para enfrentar estos riesgos.”Si bien a la fecha, la comunidad científca y autoridades a nivel global señalan que este virus no se trasmite por alimentos, es responsabilidad de la industria mantener un ambiente de trabajo que minimice los riesgos a las personas y continuar entregando productos que respondan a las necesidades nutricionales y de inocuidad que son los habituales de la fruticultura chilena”.

Tomar medidas preventivas será fundamental para llevar a cabo una temporada segura, tanto para los productos y exportadores, como para quienes trabajan en las distintas etapas del proceso. Entre otras cosas, Andrés Ureta menciona algunos cambios en la manera de cosechar esta temporada: “No podemos juntar a toda la gente en una misma cuadrilla, porque si uno se contamina se trancará la cosecha, por lo tanto sería aconsejable hacer grupos más pequeños; separar áreas de cosecha y no cosechar con la misma gente el mismo huerto. Debemos hacer horarios de entrada y salida diferidos para que la gente no se tope y poner especial cuidado con los contratistas y el uso de los furgones, para evitar que la gente se tope entre ella”.

Considerando todo lo anterior, también es importante considerar la logística y organización que se lleve a cabo en las navieras, la llegada a los puertos en China, el desembarco y tratamiento de la fruta una vez en destino. Por su parte, China ha mejorado la red de logística año tras año; las carreteras, trenes de alta velocidad y aviones funcionan muy bien y son capaces de satisfacer las necesidades de los viajeros y mercancías. Por ejemplo, el puerto de Guangzhou está muy desarrollado en cuanto a logística, las aduanas son eficientes, hay buenas carreteras de acceso y salida, las agencias logísticas son profesionales y cuentan con buen número de camiones y choferes y congrega a buenos clientes tanto mayoristas como minoristas de todas partes del país.

Max Chen dice que, pese a los impactos del Covid-19, “se espera que la eficiencia de las aduanas chinas para contenedores de cerezas chilenas sea igual a la temporada pasada. De todas formas hay que ser minuciosos, tanto exportadores como recibidores, deberán ser rigurosos con los documentos para minimizar el riesgo de contagio en la fruta”. Según lo afirmado por Hernán Garcés, “hay un comunicado de la aduana china donde dice que van a revisar los embarques al llegar y no van a dejar desaduanar en casos que encuentren Covid. Entonces tenemos que ser muy cautelosos porque no hay nada muy claro en cuanto a aduanas”. También asegura que hay que tener cuidado con las guardas prolongadas, porque pueden afectar la calidad “y además que no sabemos qué va a pasar con la pandemia, entonces mientras antes se venda mejor”.



*Este reportaje está basado en los comentarios y opiniones realizados en el Webinar “Cerezas en Pandemia”, realizado por Adama. Lo pueden revisar en este link.