Oportunidades
Seguimiento Diesel
Sucursales
Portal Clientes

La reconocida bióloga mexicana Armenia Velázquez, referente internacional en microbiología agrícola y regeneración de suelos, conversó en exclusiva con Revista Coagra sobre los desafíos que enfrenta la agricultura frente al deterioro del suelo, la pérdida de biodiversidad y el avance del estrés climático. “Se estima que cada cinco segundos perdemos un área equivalente a un estadio de fútbol”, alerta.

La microbiología agrícola todavía era un territorio poco explorado cuando Armenia Velázquez decidió orientar allí su carrera. Formada como bióloga y especialista en microbiología, la investigadora mexicana comenzó vinculada principalmente al trabajo científico en laboratorio, hasta que durante sus estudios de posgrado se integró a un proyecto relacionado con agricultura y manejo postcosecha. Ese acercamiento terminó redefiniendo por completo su camino profesional.

Nacida en Sinaloa, una de las regiones agrícolas más importantes de México, Velázquez encontró en el suelo un espacio donde convergen ciencia, producción y sostenibilidad. “Me hablaron del sistema agrícola como un ecosistema. Era un lenguaje que yo entendía desde la biología, pero que en la agricultura era nuevo”, comenta.

A partir de esa experiencia, comenzó a profundizar en el estudio de los microorganismos aplicados a la agricultura, área en la que hoy es reconocida internacionalmente por su trabajo en regeneración de suelos y manejo biológico.

Su trayectoria combina investigación, desarrollo de soluciones agrícolas y trabajo directo con productores en distintos países de Latinoamérica.

Hace 15 años fundó Abiosa junto a su esposo, empresa especializada en producción de microorganismos para uso agrícola, y posteriormente creó Vida del Suelo, plataforma enfocada en formación y divulgación sobre microbiología aplicada.

En conversación exclusiva con Revista Coagra, Armenia Velázquez analiza los principales desafíos que enfrenta hoy la agricultura frente al deterioro de los suelos y plantea la necesidad de avanzar hacia sistemas productivos más resilientes y biológicamente activos.

En la actualidad se ha difundido mucho más el problema de la degradación del suelo, porque más de la mitad de los suelos a nivel mundial presentan algún tipo de deterioro. La pérdida actual del recurso suelo es muy significativa: se estima que cada cinco segundos perdemos un área equivalente a un estadio de fútbol”, alerta.

—Hoy se habla mucho de la degradación de suelos. Desde la microbiología, ¿cuáles son las principales señales de alerta que deberían observar los productores para detectar un deterioro temprano?

“Entre las principales señales de alerta que recomendaría observar están la pérdida de materia orgánica, cuando el porcentaje disminuye año tras año sin capacidad de recuperación durante al menos tres ciclos productivos. También la pérdida de biodiversidad microbiana, ya que un suelo diverso es más resiliente, sano y productivo, y logra recuperarse con mayor rapidez frente a distintos tipos de estrés, como sequías, temperaturas extremas o incidencia de plagas.

Otro indicador importante es la pérdida de estructura del suelo, lo que afecta directamente el desarrollo radicular, la retención de humedad y la disponibilidad de nutrientes”.

—¿Cómo puede una estrategia de manejo integrada, que combine nutrición, microbiología y bioestimulación, contribuir a recuperar la funcionalidad del suelo y mejorar la productividad?

“Estos tres factores son clave para recuperar la vitalidad de un suelo. La nutrición debe ser de precisión, evitando excesos y procurando cubrir las necesidades específicas del cultivo en cada etapa fenológica.

Esa fertilización racional tiene que ir de la mano con los factores microbiológicos. Muchas veces ocurre que un cultivo muestra signos de deficiencia de zinc, por ejemplo, aunque el análisis indique que el suelo sí contiene suficiente cantidad del nutriente. Entonces se piensa que el problema está en la fuente fertilizante o en la forma de aplicación, pero aun corrigiendo esos aspectos, la deficiencia persiste.

Si se realizara un análisis de fertilidad biológica del suelo, probablemente se encontraría una baja presencia de microorganismos solubilizadores de zinc, que son los encargados de transformar y movilizar ese nutriente para que la planta pueda asimilarlo.

Por eso, cuando se combina una aplicación eficiente de nutrientes, microorganismos que facilitan su disponibilidad y bioestimulación para generar raíces nuevas y activas, la corrección de las deficiencias se vuelve mucho más eficiente. Esta tríada entre nutrición, microbiología y bioestimulación puede contribuir a reducir la dependencia de fertilizantes químicos, aumentar la productividad y fortalecer la resiliencia de los agroecosistemas”.

—En los últimos años ha crecido el interés por los productos biológicos. ¿Qué condiciones son clave para que estas herramientas realmente generen resultados positivos en campo?

“Para obtener resultados positivos en campo es fundamental entender que los productos biológicos funcionan de manera distinta a las herramientas químicas convencionales. El mecanismo de acción de un insecticida químico es completamente diferente al de un bioinsecticida, y por eso también cambian los métodos de aplicación, los programas de manejo y los procesos de seguimiento y validación.

Además, es esencial tener claridad respecto al objetivo que se busca. Hay que saber si el microorganismo que se aplicará realmente es eficiente para controlar la plaga específica que queremos manejar.

También es importante entender que un solo producto biológico no resolverá por sí solo una problemática compleja ni regenerará un agroecosistema completo. Muchas veces, por ejemplo, se utiliza Bacillus thuringiensis para controlar una plaga determinada, pero se ha visto que el uso de consorcios microbianos puede ser mucho más eficiente. Al combinar distintas cepas —como hongos entomopatógenos y bacterias bioplaguicidas— se suman diferentes mecanismos de acción y tiempos de respuesta, ampliando el espectro de control y aumentando las probabilidades de éxito”.

—¿Qué rol cumple la materia orgánica en la eficiencia de los programas agrícolas y cómo interactúa con los microorganismos benéficos del suelo?

“La materia orgánica es indispensable en cualquier proceso de regeneración de suelos. Como mencionaba antes, uno de los principales indicadores de degradación es justamente su pérdida.

Se estima que un suelo sano debería tener en promedio un 5% de materia orgánica y que, de esa proporción, cerca de un 10% corresponde a microorganismos. Por lo tanto, perder materia orgánica equivale también a perder vida microbiana.

Por eso, en todo programa de manejo agrobiológico se debe considerar la incorporación de materia orgánica mediante fuentes complejas de carbono, como ácidos húmicos y fúlvicos, tés de compost, lombricompost o compostas térmicas.

Junto con incorporar materia orgánica, también es necesario implementar prácticas que permitan conservarla y evitar su pérdida. Optimizar las labores de labranza, reincorporar restos de cosecha y mantener el suelo protegido con cultivos de cobertura son algunas de las estrategias que pueden contribuir significativamente a su conservación”.

—Frente a escenarios de estrés hídrico y climático, ¿de qué manera la microbiología y los bioestimulantes pueden ayudar a fortalecer la resiliencia de los cultivos?

“Los bioestimulantes, ya sean microbianos o compuestos orgánicos, son esenciales para aumentar la resiliencia de los cultivos frente a los efectos del cambio climático. Eso hoy está respaldado tanto por estudios científicos como por la experiencia de productores en campo.

Un suelo con alta biodiversidad, buena estructura y adecuado contenido de materia orgánica retiene más humedad y puede resistir mejor períodos prolongados de sequía. Y frente al escenario contrario, como lluvias intensas o inundaciones, esos mismos atributos ayudan a que la planta sobreviva.

En un suelo inundado, uno de los principales problemas es la falta de oxígeno en la raíz. Sin embargo, cuando existe alta biodiversidad microbiana, buena porosidad y presencia de materia orgánica, el agua logra infiltrarse y mantenerse en la zona radicular sin generar daños tan severos. Además, los microorganismos ayudan a la planta a tolerar mejor ese estrés mediante procesos de bioestimulación.

En definitiva, si queremos cultivos más resilientes, debemos enfocarnos en regenerar los suelos y, especialmente, en recuperar su vida biológica”.

—Desde tu experiencia, ¿cómo imaginas la agricultura del futuro en términos de manejo del suelo y qué tecnologías o enfoques serán cada vez más relevantes?

“El futuro de la agricultura es muy desafiante e incluso, hasta cierto punto, intimidante. Los recursos naturales son finitos y los estamos agotando rápidamente. Por ejemplo, se estima que hacia 2030 las reservas mundiales de fósforo podrían entrar en números negativos, y el fósforo es esencial para toda forma de vida.

Estamos entrando en una etapa marcada por la escasez de recursos como agua, suelo, nutrientes y materia orgánica, mientras la demanda alimentaria sigue creciendo.

Por eso, veo un futuro agrícola posible únicamente si la conservación del suelo, el agua y la materia orgánica se convierte en prioridad para los sistemas productivos. Debemos avanzar hacia prácticas orientadas a recarbonizar y remineralizar los suelos. Y, sobre todo, entender que el suelo está vivo y que de esa vida depende también la nuestra”.

Privacy Settings
We use cookies to enhance your experience while using our website. If you are using our Services via a browser you can restrict, block or remove cookies through your web browser settings. We also use content and scripts from third parties that may use tracking technologies. You can selectively provide your consent below to allow such third party embeds. For complete information about the cookies we use, data we collect and how we process them, please check our Privacy Policy
Youtube
Consent to display content from - Youtube
Vimeo
Consent to display content from - Vimeo
Google Maps
Consent to display content from - Google
Spotify
Consent to display content from - Spotify
Sound Cloud
Consent to display content from - Sound
Oportunidades
Seguimiento de Combustible
Sucursales
Portal Clientes